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¿Qué es eso del quimiotipo de un aceite esencial?


Un aceite quimiotipado garantiza un producto de la máxima calidad, seguridad y eficacia, eso ya lo sabemos. Pero ¿qué es exactamente esto del quimiotipo?

Los doctores Daniel Pénoël y Pierre Franchomme, quienes introducieron en parte el concepto de quimiotipo en 1975, definieron el quimiotipo como el “tipo químico” que designa la molécula aromática que tiene mayor presencia en el aceite esencial.

En efecto, es posible identificar y cuantificar todas las moléculas que están presentes en un aceite esencial gracias a dos técnicas: la cromatografía de gases y la espectrometría de masas. Una vez identificadas, podemos clasificar las moléculas en familias y sub-familias y entender qué propiedades tendrá ese aceite esencial.

Así pues, químicamente hablando, el quimiotipo no es nada más que la identificación y clasificación de las moléculas que están presentes en el aceite esencial. De hecho, algunos autores hablan también de “raza” química para definir el mismo concepto.

El quimiotipo y la aromaterapia científica son dos términos indisociables ya que permiten saber con exactitud cuáles son las propiedades de un aceite esencial.

¿Qué significa que un aceite sea quimiotipado?


Cuando decimos que nuestros aceites esenciales son quimiotipados simplemente nos referimos a que los hemos analizado en un laboratorio para identificar y cuantificar las moléculas que lo componen (es decir, para saber qué lo compone y en qué proporción).


Es importante quimiotipar los aceites porque su composición química (y, por lo tanto, su calidad como producto) puede variar mucho. Esta variación tiene causas naturales y también causas humanas. Si te interesa saber por qué es importante saber el quimiotipo de un aceite esencial, sigue leyendo el apartado siguiente!

Pero, ¿de qué sirve saber el quimiotipo?


Hemos quedado que el quimiotipo nos permitía saber qué moléculas componían un aceite esencial y en qué proporción o cantidad. Pero, ¿esto de qué nos sirve? A grandes rasgos, es importante saber qué y cuántas moléculas componen un aceite esencial por dos motivos:

1. Para garantizar su calidad como producto

2. Para poder hacer un uso terapéutico más preciso de ese aceite esencial


Motivo 1: Garantizar la calidad del aceite esencial como producto


Los aceites esenciales son muy chivatos. Si hacemos el esfuerzo de quimiotipar un aceite esencial, el aceite nos lo contará todo: cómo han tratado la planta, cómo ha sido su cosecha, si lo han destilado con cuidado y con mimo, ¡y mucho más!

¿Te acuerdas que antes hemos dicho que la composición química (y, por lo tanto, la calidad) del aceite esencial de una misma planta podía variar por causas naturales y por causas humanas?

Bueno, pues cuando hablamos de "garantizar la calidad del producto" mediante el quimiotipo, estamos hablando sobretodo de controlar los factores humanos que influenciarán la calidad del aceite esencial. Ya te hemos hablado de esto en otras ocasiones, pero hay muchas tentaciones para tomar "atajos" en toda la cadena de producción de un aceite esencial. El quimiotipo nos permite comprobar, entre otras cosas:

  • Que la planta se ha cultivado y cosechado bien: Con el quimiotipo podemos comprobar que no hay rastros de pesticidas y de otros productos no deseados en el aceite esencial.

  • Que la destilación se ha hecho a la temperatura adecuada: Existe la tentación de destilar la planta a una temperatura más elevada para que rinda más. Esta temperatura elevada, sin embargo, suele dañar las propiedades del aceite y disminuir la calidad del producto final. El quimiotipo nos confirma que el aceite esencial se ha destilado correctamente pues nos permite comprobar que están todas las moléculas que tocan (y que, por lo tanto, el aceite conserva todas las propiedades que nos interesan).

  • Que la destilación se ha hecho en la duración adecuada: Cogeremos el ejemplo del tomillo para explicarte este punto. De manera muy aproximada, cuenta que podemos obtener el 75% de los componentes del tomillo en los primeros 30 minutos de su destilación.

    El 25% que falta requerirá muchas veces más de 1h adicional de destilación. Obviamente, existe la tentación de parar la destilación después de los primeros 30 minutos.

    El quimiotipo nos permite comprobar que se han respetado los tiempos completos de destilación para cada planta y que su aceite tiene el 100% de los componentes que tocan (y, por lo tanto, repetimos, el 100% de las propiedades que nos interesan).

  • Que el aceite esencial está completo / íntegro: Otra gran tentación que existe en esta industria es aislar moléculas caras y revenderlas a otras industrias (por ejemplo, a la industria de la perfumería o de la cosmética).El quimiotipo nos permite comprobar que están todas las moléculas que nos interesan.

Motivo 2: Poder hacer un uso terapéutico más preciso de un aceite esencial


La segunda gran ventaja de conocer el quimiotipo del aceite esencial es que nos permite utilizarlo de manera más precisa a nivel terapéutico. Quimiotipar un aceite esencial nos permite conocer las variaciones naturales de los componentes aromáticos de una planta.

Para explicarte esto, tienes que entender primero que los componentes aromáticos de una planta pueden variar según el entorno (biotopo) en el que la planta ha crecido.

El nivel de insolación, el momento de la cosecha, el tipo de suelo, la altitud, el clima, el régimen de lluvias y vientos... y un sinfín de factores más determinan la composición exacta de un aceite esencial.

Por ello, una misma planta cultivada en condiciones diferentes puede llegar a producir esencias con composiciones moleculares diferentes (y, por consecuencia, propiedades químicas y biológicas diferentes). Evidentemente, esto influenciará el uso terapéutico del aceite esencial.

Siguiendo con el ejemplo de la planta de tomillo:

El Thymus Vulgaris sintetiza los mismos componentes en diferentes lugares del sur de Europa, pero en proporciones muy variables.

Estas diferencias pueden llegar a ser tan grandes que la molécula principal del aceite esencial de un tomillo de un lugar o de otro será completamente diferente. Así, las propiedades de sus aceites esenciales también cambian: el Thymus Vulgaris QT Thujanol es antiinffeccioso y estimulante, de tolerancia cutánea óptima, mientras que el Thymus Vulgaris QT Thymol es un potente antibacteriano, cáustico para la piel. Así, el hecho de conocer el quimiotipo del aceite esencial tomillo nos permitirá conocer sus propiedades y poder así utilizarlo de una manera u otra en función de estas.

Los aficionados reconocerán aquí similitudes con el mundo del vino y con la noción de “Terroir” o “Terruno”, palabra difícilmente traducible pero que designa las diferentes características de un lugar de producción como la composición de los suelos, el clima, la exposición al sol, la topografía, etc…

Un pie de vid de la misma variedad dará resultados muy diferentes según dónde esté plantado. De la misma manera, el aceite esencial de una planta podrá tener unas variaciones enormes en sus componentes químicos, hasta el punto, como ya hemos dicho, de influenciar sus propiedades e indicaciones.

Para resumir, es importante conocer el quimiotipo porque nos permite dirigir la acción terapéutica del aceite esencial de manera más efectiva y más enfocada. Nos proporciona también información clave en cuanto a la seguridad de su uso y a su toxicidad potencial. El hecho de analizarlo en un laboratorio, en pocas palabras, nos permite controlar la calidad del producto que tenemos la intención de utilizar.

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