Mi carro

Cerrar

Jara

El truco del día

Jara

€0.00

Title

Nuestro aceite esencial de Jara proviene de un lugar salvaje y muy especial, ubicado cerca del sitio donde el Rio Tajo cruza la frontera entre España y Portugal. Allí se encuentra el parque Natural ¨Geopark Naturtejo¨, un amplio espacio de más de 4600 km2 con un alto valor ecológico. Su patrimonio geológico es uno de los aspectos más interesantes de la zona. Encontramos gran variedad de rocas, fósiles, paisajes, plantas y minas: todo un conjunto de elementos de valor científico, educativo y cultural, que permiten contar la historia de la Tierra.

Es allí donde, en el año 2013, Elena y su marido Antonio, decidieron dar un nuevo rumbo a una finca de 15 hectáreas situada a dos pasos de la frontera española. Su idea era encontrar nuevas maneras de explotar todo el potencial de las plantas autóctonas como el orégano salvaje, el romero, la siempreviva amarilla y, como no, ¡la jara! Se trataba pues de buscar formas originales y novedosas de aprovechar esas plantas, yendo mas allá de la tradicional transformación de las cosechas en productos secos e infusiones….

Asociarse al mundo universitario y encontrar ayuda tecnológica, sobre todo en el ámbito de la química, fueron algunas de las ideas que tuvieron Elena y Antonio. Y de hecho, encontraron mucho apoyo en el Inovcluster de Castelo Branco y en un spin off de la facultad de ciencias de la Universidad de Lisboa. Estas colaboraciones les permitieron proponer productos cada vez mas finos y sofisticados.

 

Materias primas excepcionales

 

Organizado a 10 años vista, el proyecto empezó con la producción de una gama de jabones. Sus ideas fueron des del principio la plusvalía terapéutica, el respeto por el medio ambiente a lo largo de todo el proceso de producción, y las fórmulas que solo usan materias primas locales de primera calidad (Aceites esenciales de plantas autóctonas, hidrolatos, aceites vegetales, …).

Más adelante lanzaron toda una gama de productos de higiene y bienestar (aceites de masaje, bálsamos labiales, perfumes, geles de ducha, …) y, como no, una gama de aceites esenciales.

 

¡Una tarea de titanes!

La implementación del proyecto no fue nada fácil. Había potencial y tierras disponibles, pero antes se debían replantar. Las plantas no se reproducen tan fácilmente ni tan rápido como podemos pensar en un primer momento, y hay que dar tiempo al tiempo. Así, cada planta puede dar una decena de nuevos pies. Cada uno dará a su turno otra decena, y así sucesivamente. Es un proceso lento que debe respetar los ritmos de la naturaleza, y requiere paciencia y tenacidad.

A lo largo del tiempo, consiguieron hacer crecer varias plantas autónomas, e incluso consiguieron aclimatar varios tipos de especies como el Lemongrass, la Menta piperita o la Melissa.

¨Queremos utilizar lo que nos da esta tierra y este clima de la mejor manera posible” dice Elena.

“Regamos muy poco y utilizamos fertilizantes lo menos posible. Así, dejamos que sea la naturaleza la que haga el trabajo de selección de las plantas” añade Antonio.

La cosecha se hace en el momento idóneo, y durante las mejores horas del día: “o bien muy pronto, durante las primeras horas de la mañana, o bien durante las últimas horas de la tarde”, prosigue Antonio. Luego viene el delicado proceso de destilación, un momento mágico, pero también estresante, donde la experiencia de Antonio resulta ser un elemento fundamental para dar la calidad final que quieren dar a sus futuros productos.  

 

Las 4 fases de una cosecha de Terroir:

 

El mundo industrializado nos ha dejado, a lo largo de las ultimas décadas, totalmente dependientes de un consumismo feroz que nos hace ignorar y hasta renunciar a la sabiduría y a la herencia de nuestros antepasados. Estos sabían como aprovechar los beneficios de la naturaleza de forma holística, sin destruirla ni agobiarla.

En este sentido, es interesante escuchar lo que nos dice Elena sobre la extracción de aceites esenciales. Nos ayuda a entender porqué un producto elaborado con una filosofía de respeto hacia la naturaleza desde el principio hasta el fin es excepcional en todos los sentidos del término. Es necesariamente mas noble, mas puro e, inevitablemente, también un poco mas caro.

El proceso contempla 4 fases:

1) La cosecha de la planta debe ser efectuada de madrugada (A veces, se hace también durante las últimas horas de la tarde), cortando muy poco las partes aéreas de las plantas y utilizando como herramienta una hoz o unas tijeras de podar: es la mejor manera de preservar el medio ambiente y la biodiversidad. El suyo es un enfoque noble que conlleva un trabajo enorme. Añade un montón de horas de labor extremo al proceso entero, pero es fundamental para garantizar la calidad del producto y para mantener la harmonía del proyecto.

2) En la segunda fase, se trata de hacer la selección de las plantas, eliminando los ramos y las hojas estropeados o deteriorados. Esta criba influye sobre el rendimiento final, que será inevitablemente mas bajo que en un proceso industrial.

3) Después, se colocan las plantas en el depósito de destilación apropiado. Es importante procesar volúmenes de materia prima vegetales razonables. Los enormes contenedores utilizados cada vez mas para algunas plantas no pueden asegurar un proceso de destilación bien controlado.

4) El tiempo de destilación, el control de la temperatura del agua y de la presión son elementos fundamentales para asegurar un producto de calidad al final del proceso.

Esto es, a grandes rasgos, el secreto que sustenta la calidad de los productos que hacen Elena y Antonio: mucha naturaleza, ¡y un gran saber hacer! Por eso hace tiempo que Elena no usa productos cosméticos industriales. Para el cuidado de la piel, solo utiliza su jabón de aceite de oliva, el tónico floral de Jara, ¡y nada más! Las cremas y otros productos industriales son cosas del pasado.

La jara, esencia del mediterráneo!

La Jara - Cistus ladanifer - crece en todas partes en las regiones montañosas de Extremadura, a ambos lados de la frontera entre España y Portugal. Habita en suelos pobres en materia orgánica donde las piedras superficiales hacen acto de presencia y por lo tanto, donde el agua caída no humidifica la tierra. La esencia de ládano que exude la planta le da su nombre: el ládano es una oleorresina que refleja efectivamente los rayos solares y ayuda a que la planta transpire menos. De allí viene el aspecto ligeramente brillante de este arbusto, de flores bonitas y vistosas que florecen de mayo a junio. Las manchas oscuras que tiene sobre la base de los pétalos blancos la hacen muy fácil de identificar. El aceite esencial de Jara de Ládano, se obtiene de la destilación de la resina de las hojas precisamente, recolectadas de manera silvestre en España y Portugal.