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12 preguntas para entender los aceites esenciales



Estas 12 preguntas te asentarán las bases que necesitas para entender qué son los aceites esenciales y qué es la aromaterapia.

Dudas y aclaraciones básicas sobre los aceites

Las plantas, contrariamente a las personas, no pueden desplazarse. Sin embargo, necesitan protegerse de su entorno, atraer insectos polinizadores, repeler a depredadores, y curarse sus heridas.

Por ello, muchas plantas han desarrollado una herramienta para poder defenderse, reproducirse, curarse y comunicarse: han desarrollado unas moléculas químicas que podemos llamar esencias.

De la misma manera que estas moléculas químicas (estas esencias) tienen un efecto sobre los seres vivos que rodean a la planta en su entorno natural, también tienen un efecto sobre nuestro cuerpo.

Los seres humanos hemos aprendido a destilar las esencias de las plantas para obtener concentrados muy potentes de estas moléculas químicas.

Estos concentrados muy potentes de las esencias de las plantas son los aceites esenciales.

Tanto los aceites vegetales como los aceites esenciales se obtienen a partir de las plantas. Sin embargo, sus composiciones químicas y, por lo tanto, sus efectos sobre nuestro cuerpo, son muy diferentes.

Los aceites vegetales, son ricos en vitaminas y ácidos grasos. Se obtinen por la presión de las plantas o por su maceración, y los usamos principalmente para hidratar nuestra piel, para alimentarnos y, en la aromaterapia, para transportar los aceites esenciales a través de las capas de la piel.

Así, puedes pensar en los aceites vegetales como los aceites "base" que se utilizan para diluir a los aceites esenciales.

Los aceites esenciales, en cambio, se suelen obtener a través de la destilación de la planta. Como acabamos de contarte, son concentrados muy potentes de las esencias de las plantas.

A diferencia de los aceites vegetales, la mayoría de aceites esenciales no se pueden usar de manera pura en la piel. Los aceites esenciales y vegetales son complementarios porque se suelen usar en sinergia en la aromaterapia.

Los aceites esenciales se pueden usar por tres vías principales: por la vía respiratoria (en difusión), por la vía tópica (sobre la piel) y por la vía oral. Sin embargo, no todos se pueden utilizar de la misma manera: hay aceites que no se pueden inhalar ni difundir, hay otros que no se pueden utilizar en la piel, y otros aún que no se pueden utilizar por la vía oral.

Además, los aceites esenciales se pueden utilizar solos o en sinergia con otros aceites esenciales. Por ejemplo, podrías difundir (de manera sola) el aceite esencial de mandarina roja para disfrutar de su aroma y de sus propiedades relajantes, o podrías difundirlo en sinergia con un poco de ravintsara y de naranjo amargo para, además de eso, depurar el ambiente de tu habitación y aprovechar las propiedades sedantes de la sinergia antes de ir a dormir.

Tienen una relación muy estrecha!

La medicina holística concibe el cuerpo y los síntomas que manifiesta como un todo. Por ello, suele abarcar los problemas y las enfermedades desde múltiples ángulos.

Los aceites esenciales pueden llegar a contener más de 200 sustancias activas. Así, los aceites esenciales se basan en la fuerza del conjunto: un conjunto de moléculas trabajando juntas para el bienestar del cuerpo de forma holística (cuerpo y mente).

Por ello, en la aromaterapia los aceites esenciales se suelen usar en consonancia con otras soluciones, y siempre con la intención de resolver el problema (es decir, la causa de los síntomas), en vez de conformarse con solo "aliviar" o "calmar" los síntomas.

Para contrastarlo con la medicina convencional: esta suele abordar los problemas desde el ángulo sintomático, fijando así su atención en las manifestaciones de la enfermedad de manera aislada. Por ello, los medicamentos clásicos a menudo se componen de una sola molécula y tienen un único foco de acción.

Preguntas sobre el valor médico del aceite esencial

¡Sí! Algunos aceites esenciales han demostrado tener virtudes antibióticas muy potentes. De hecho, esta fue en su momento la primera función de los aceites esenciales. Sus virtudes como antibióticos empezaron a estudiarse en 1887. Si te interesa, puedes leer sobre la historia de la aromaterapia en esta seccón de la web.

Volviendo al presente, incluso los microbios más tenaces como el de la difteria, la tifoidea, y otros estreptococos no dan la talla contra unas gotitas de ciertos aceites esenciales.

Además, los aceites esenciales tienen el beneficio añadido de no afectar nuestra flora intestinal negativamente cuando los usamos (efecto que ciertos antibióticos convencionales sí pueden tener).

¡Muchas más!

Pueden ayudar, por ejemplo, a calmar el dolor, a cicatrizar, a regular ciertas hormonas, a mejorar nuestra digestión, a activar nuestro sistema nervioso y energizarnos o, al contrario, calmarlo y relajanos. Así, pueden ser grandes aliados para combatir el estrés o para ayudarnos a concentrarnos (¿sabías que en Japón hay empresas que los difunden en el aire acondicionado para ayudar a sus empleados a concentrarse?)

Eso sí: cada aceite esencial tiene sus acciones y propiedades concretas, con lo que debes saber cuál usar y para qué usarlo. Un mismo aceite esencial puede tener múltiples beneficios. La lavanda, por ejemplo, se puede utilizar para la relajación como para su acción cicatrizante.

La buena noticia es que (casi) todo el mundo puede usar los aceites esenciales! Decimos casi porque cada aceite esencial tiene sus contraindicaciones particulares.

En mujeres embarazadas y durante la lactancia, por ejemplo, la gran mayoría de aceites esenciales están contraindicados. También es el caso en niños menores de una cierta edad (algunos están contraindicados en menores de 3 años, otros en menores de 6, o de 10...).

Además, también pueden estar contraindicados en pacientes que están siguiendo un tratamiento, o en personas con ciertas afecciones (por ejemplo, en personas asmáticas o epilépticas).

Cada aceite esencial es diferente, y siempre debes informarte bien antes de utilizar un aceite esencial para fines terapéuticos.

Llamamos aromaterapia ese ámbito que estudia la utilización de los aceites esenciales y de otros productos derivados de los vegetales para fines terapéuticos.

En realidad la aromaterapia es solo una de muchas ramas en un árbol muy complejo y muy interesante: la fitoterapia.

Cuestiones sobre la calidad del aceite

Hemos visto que un solo aceite esencial puede tener varias propiedades y varios usos posibles. Es lógico pues, que se puedan abordar varios problemas al mismo tiempo con un único aceite esencial.

Dicho esto, ¿es recomendable hacerlo? La respuesta es que en ciertos casos sí y en otros no. Básicamente depende de la relación que estos problemas puedan tener entre sí y de las propiedades del o de los aceites esenciales que se usen. Analizemos esto más detalladamente, porque es importante.

Muchas veces, los síntomas están relacionados entre sí. Por ejemplo, un dolor físico puede estar relacionado con un problema psicológico. Cuando se da el caso que los síntomas están relacionados, es probable que una misma fórmula de aceites esenciales pueda aliviarlos. En dichos casos, podemos decir que los aceites pueden solucionar varios problemas.

Si, en cambio, los síntomas no están relacionados entre sí, no se recomienda abordarlos todos al mismo tiempo. No hay que olvidar que, por mucho que sean totalmente naturales, los aceites esenciales son soluciones potentes que hay que manipular con precaución. Usar demasiados aceites a la vez durante un tiempo excesivo podría ser tóxico para el cuerpo.

Además, añadiremos que antes de usar cualquier aceite esencial para fines terapéuticos, debes consultarlo siempre con un médico. Toda la información que te podemos dar en esta página web existe para fines educativos. Recuerda que no somos médicos ni estamos calificados para darte consejo médico!

¡Evidentemente! De hecho este es un tema tan importante que hemos hecho un apartado entero dedicado a entender cómo elegir un aceite esencial de calidad. Un aceite esencial de mala calidad no tendrá ninguna eficacia y podrá incluso ser nocivo para tu cuerpo.

La primera gran distinción de calidad se hace entre los aceites esenciales naturales y los sintéticos. Para que un aceite esencial sea eficaz y ofrezca las propiedades de la planta, tiene que ser totalmente natural, sin ningún tipo de añadido.

Una vez hayamos encontrado un aceite esencial natural, la calidad dentro de esta categoría también puede variar muchísimo. Esto depende de dos grandes factores: la materia prima (la planta en sí: cómo es cultivada y cosechada) y la manera de extraer el aceite (existen varias metodologías). Para que un aceite esencial presente todos sus beneficios, estos dos factores tienen que ser irreprochables y el aceite esencial tiene que ser 100% puro y 100% natural. En Fenghi, trabajamos únicamente con la mejor materia prima y las mejores metodologías de extracción. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo se lo merece!

Los aceites esenciales pasan por un doble control llamado cromatografía gaseosa/espectrometría de masa (análisis GC/MS en inglés). Estas pruebas permiten sacar una fotografía perfecta del aceite esencial: nos permite identificar qué tipo de moléculas contiene y en qué cantidades están presentes en el lote analizado. También nos permite ver si la solución es pura (por ejemplo, podemos detectar si contiene moléculas de síntesis) y si la planta presenta las propiedades esperadas. Comparando esta prueba con otras cromatografías, se puede ver en qué región, bajo qué clima e incluso sobre qué tipo de suelo ha crecido la planta.

En Fenghi, ponemos a tu disposición el resumen del análisis GC/MS en cada lote, para que puedas comprobar la calidad del producto que estás comprando, y ponemos el número de lote sobre nuestro packaging para que el seguimiento sea fácil de hacer.

¡Los hay! ¡Y muchos! Además, estos estudios se están multiplicando. Cada año, hay más expertos, científicos, médicos y botánicos que se interesan por los aceites esenciales y por la aromaterapia. Basta con echar un ojo a nuestra bibliografía para ver que es un campo que se investiga cada vez más.

Esto demuestra que, si bien los aceites esenciales forman parte de nuestra cultura desde hace siglos, no solo son cosa del pasado - también son impotantes para nuestro presente y, sobre todo, nuestro futuro. Cada vez entendemos mejor las plantas y estamos perfeccionando las maneras de extraer sus componentes para crear aceites más puros, potentes y eficaces.

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