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12 preguntas para entender los aceites esenciales



Estas 12 preguntas te asentarán las bases que necesitas para entender qué son los aceites esenciales y la aromaterapia.

Dudas y aclaraciones sobre los aceites

Las plantas, contrariamente a otros seres vivos, no pueden desplazarse. Por ese motivo, han tenido que crear un complejo y eficaz sistema para poder protegerse de su entorno, para atraer insectos polinizadores, y para curarse de diversas heridas. Así, las esencias ejercen un papel fundamental en el sistema de defensa y de comunicación de las plantas. Este sistema que han desarrollado las plantas es la base los aceites esenciales

Más concretamente, podemos decir que un aceite esencial es básicamente la extracción de la esencia de una planta sintetizada en un concentrado. Se pueden extraer las esencias de diversas plantas, así como de diversas partes de una misma planta. Por ejemplo, se puede hacer un aceite esencial a partir de las hojas (es el caso del eucalipto, por ejemplo), de la flor (como para el AE de camomila), de la corteza (como para el AE de canela), de la madera (como el aceite esencial de cedro del atlas), de la cascara (como el AE de pomelo) y mucho más!

Un aceite puede tener diferentes propiedades según la parte de la planta de la que proviene. Este importante matiz se ve reflejado en el nombre del aceite esencial. Del árbol de naranjo amargo, Citrus Aurantium ssp amargo por ejemplo, se extrae el aceite esencial de bigarade (hoja), el de nerolí (flor) y el de la cáscara de la naranja. Por lo tanto, es primordial entender que cada parte de la planta tiene propiedades diferentes. En la etiqueta de nuestros frascos de aceites esenciales podemos ver que siempre se precisa qué parte de la planta hemos utilizado para extraer el aceite esencial. Esto, aunque parezca un detalle, ¡lo cambia todo!

Los aceites esenciales se presentan de forma líquida y, a diferencia de los aceites vegetales, no contienen ácidos grasos: por eso mismo se evaporan. Basta con dejar abierto un frasco de aceite esencial durante un tiempo prolongado para observar este proceso.

Además, cada aceite esencial es diferente y único. Cada uno tiene características diferentes, tanto a nivel molecular - pueden contener hasta 200 moléculas distintas - como a nivel de sus características físicas y organolépticas. Algunos serán más espesos, como el aceite esencial de mirra, otros tendrán un color azulado como la camomila alemana, o rojo como el de ajedrea, o incluso verde claro como el de bergamota... ¡Hay mucha diversidad entre los distintos aceites esenciales!

Y esto es solo es el principio: Hay mucha más complejidad detrás de cada planta. Por eso, es tan importante conocer los fundamentos de la aromaterapia. Paso a paso, nuestra misión en Fenghi es introducirte a este maravilloso mundo. Si sigues nuestro contenido (¡gratuito!), podrás aprender cómo leer la etiqueta de un aceite esencial, podrás entender por qué saber el país de origen de una planta es tan importante y por qué el quimiotipo es una noción fundamental a la hora de usar los aceites esenciales.

Tanto los aceites vegetales como los aceites esenciales tienen su origen en la naturaleza. Sin embargo, sus composiciones químicas son muy diferentes.

Los aceites vegetales, ricos en vitaminas y ácidos grasos, diluyen los aceites esenciales, suavizan sus efectos y permiten utilizarlos de manera segura. Así, son una forma muy eficiente para transportar los aceites esenciales a través de las capas de la piel. Además, gracias a sus propiedades específicas, complementan muy bien la acción de los aceites esenciales.

Así, puedes pensar en los aceites vegetales como los aceites "base" que se utilizan para diluir a los aceites esenciales.

Otro factor a tener en cuenta es que podemos usar los aceites esenciales de forma individual o en fórmulas. En la jerga que utilizan los expertos en este tema, las fórmulas se conocen como sinergias: son combinaciones de aceites esenciales que se refuerzan mutuamente entre ellos, y que trabajan armoniosamente para optimizar la efectividad de los aceites.

Estas sinergias se suelen mezclar con aceites vegetales, y se elaboran con un objetivo particular. Hay una multitud de fórmulas muy eficaces para varios síntomas: se pueden utilizar para tratar resfriados, para aliviar el estrés, para cuidar una tendinitis, etc. Puedes consultar nuesta guia de recetas para aceites de Fenghi.

Los aceites esenciales están compuestos por varias moléculas. Se encuentran a menudo más de 200 sustancias activas en un solo aceite esencial.

Es una diferencia bastante importante con los medicamentos “clásicos” que, hoy en día, se basan en lo que se entiende como la “pureza química”: se componen de una sola molécula para curar un problema particular. La medicina convencional trata las manifestaciones de la enfermedad, ya que la considera principalmente desde el ángulo sintomático.

Los aceites esenciales, contrariamente, se basan en la fuerza del conjunto: un conjunto de moléculas trabajando juntas para curar el cuerpo de forma holística (cuerpo, psique, intelecto).

No solo actúan sobre los síntomas, sino que tienen un efecto reequilibrante y armonizante sobre la persona en su conjunto. De esta forma, se entienden el cuerpo y sus síntomas como un todo, en vez de abordarlos como elementos independientes.

Por ello, se usan a menudo para aliviar el problema (es decir, la causa de los síntomas), en vez de fijarse solo en los síntomas por si solos.

Preguntas sobre el valor medico del aceite esencial

¡Sí! Algunos aceites esenciales han demostrado tener virtudes antibióticas muy potentes. De hecho, esta fue en su momento la primera función de los aceites esenciales. Sus virtudes como antibióticos empezaron a estudiarse en 1887. Te informamos de la historia de la aromaterapia en otra seccón de la web para que conozcas las propiedades científicas. Hoy en día se realizan cada vez más estudios sobre el tema.

Incluso los microbios más tenaces como el de la difteria, la tifoidea, y otros estreptococos no dan la talla contra unas gotitas de ciertos aceites esenciales. Además, debemos tener en cuenta que los antibióticos pueden tener efectos negativos sobre la flora intestinal, problemas que no ocurren con la utilización de aceites esenciales.

¡Muchas más! Los aceites esenciales son poderosos antisépticos, protegen de las infecciones y de los virus. Pero, aunque estas sean sus propiedades más importantes, también cubren un abanico de afecciones mucho más amplio:

Ayudan, por ejemplo, a calmar el dolor, son cicatrizantes, regulan las hormonas, pueden ayudar a mejorar la digestión, dan energía o relajan, combaten el estrés, y mucho más. Cada aceite esencial tiene sus acciones y propiedades. De hecho, un mismo aceite esencial tiene muchas veces varios beneficios. Para descubrir todas las propiedades de los aceites esenciales y las riquezas de la aromaterapia.

Buena noticia: ¡(casi) todo el mundo puede usar los aceites esenciales! Decimos casi porque hay algunas etapas de la vida en las cuales los aceites esenciales no son recomendables.

En mujeres embarazadas y durante la lactancia, por ejemplo, no se recomienda su uso. Tampoco en niños menores una cierta edad (a veces son menores de 6 años, a veces más).

Para pacientes que ya están siguiendo algún tipo de tratamiento médico, es importante consultar con un médico las posibles interacciones que pueden tener los aceites esenciales con los medicamentos. Finalmente, se recomienda evitar algunos aceites esenciales en personas epilépticas, como el aceite esencial de salvia (Salvia officinalis), por ejemplo.

Es el caso también para las personas asmáticas. Para saber más acerca de las restricciones y precauciones en el uso de los aceites esenciales puedes leer en la sección toxicidad del aceite.

La aromaterapia es la utilización de los aceites esenciales y de otros productos derivados de los vegetales para fines terapéuticos.

¿Demasiado simple? Cierto, pero es importante entender su funcionamiento, y para ello hay que empezar hablando de la fitoterapia.

La fitoterapia es el uso de productos de origen vegetal para la prevención, la curación o el alivio de una amplia variedad de síntomas y afecciones.

En fitoterapia se utilizan partes de las plantas medicinales, tanto las aromáticas como las no aromáticas (yemas, frutos, hojas, raíces, cáscara, semillas…) de varias maneras.

Si bien la aromaterapia es una rama de la fitoterapia, existe una gran diferencia entre estas dos prácticas: la fitoterapia utiliza las partes de la planta solubles en agua mientras que la aromaterapia utiliza las partes volátiles de la planta.

La técnica de extracción utilizada más frecuentemente para recuperar estas partes volátiles se llama “destilación por arrastre de vapor”. Este proceso de destilación puede alterar algunos componentes de la planta. Así, un aceite esencial no es simplemente un concentrado de esencia que replicará exactamente las propiedades de la planta, sino que tiene su propia personalidad, fomentada por el propio proceso de destilación. Como puedes intuir, esto entra mucho en juego a la hora de valorar la calidad del aceite esencial.

Por esta misma razón no se pueden comparar los extractos de plantas (fitoterapia) con los aceites esenciales (aromaterapia). Al usar diferentes partes de la planta, las propiedades pueden ser diferentes. Un buen ejemplo es el del cilantro: la esencia de sus frutos es tonificante, ayuda la digestión y combate las infecciones. Sus hojas, por otra parte, son sedativas y combaten las inflamaciones.

De manera resumida, la aromaterapia forma parte de la fitoterapia, y podríamos decir que es su rama más potente y concentrada… ¡una especie de “súper-fitoterapia”!

En consecuencia, la aromaterapia no es una medicina natural “suave” ni anodina: existen muchas precauciones, restricciones de uso, y contraindicaciones que se deben principalmente a la diferencia entre los principios activos utilizados y a la manera de extraerlos (modificación y aparición de nuevas moléculas que no se encontraban inicialmente en la planta durante el proceso de destilación).

Bien, ahora que hemos entendido la diferencia entre aromaterapia y fitoterapia, hagamos zoom y centrémonos en la aromaterapia.

El término aromaterapia apareció en 1930 tras entender que, utilizando los aceites esenciales de forma correcta y adecuada, uno podía mejorar su estado de salud rápidamente y sin efectos secundarios.

Dentro de la aromaterapia, podemos encontrar la aromatología, que se centra únicamente en el uso de aceites esenciales con objetivos cosméticos. Es un enfoque encomiable, pero quizás un tanto restrictivo.

Muchos aceites esenciales tienen características tanto terapéuticas como cosméticas, y en Fenghi nos centramos en la aromaterapia científica, que estudia la actividad de las moléculas presentes en los aceites esenciales. Nos apasiona todo lo que contribuye a mejorar la calidad de vida de la gente, tanto física como psicológicamente, y creemos firmemente que la aromaterapia científica es una vía prometedora para alcanzar este objetivo.

Cuestiones sobre la calidad del aceite

Hemos visto que un solo aceite esencial puede tener varias propiedades y varios usos posibles. Es lógico pues, que se puedan abordar varios problemas al mismo tiempo con un único aceite esencial.

Dicho esto, ¿es recomendable hacerlo? La respuesta es que en ciertos casos sí y en otros no. Básicamente depende de la relación que estos problemas puedan tener entre sí y de las propiedades del o de los aceites esenciales que se usen. Analicemos esto más detalladamente porque es importante.

Muchas veces, los síntomas están relacionados entre sí. De esta forma, un dolor físico puede estar relacionado con un problema psicológico. Por lo tanto, si dichos problemas están relacionados, es probable que una fórmula de aceites esenciales pueda remediar estos síntomas. Combinar un tratamiento externo (cutáneo, por ejemplo) con uno interno (por vía oral) puede ser una manera muy eficaz de solucionar una afección. En este caso pues, se pueden solucionar varios problemas a la vez, y seguramente existirán fórmulas de aceites esenciales para ello.

Pero, si los síntomas no están relacionados entre sí, no se recomienda abordarlos todos al mismo tiempo. No hay que olvidar que, por mucho que sean totalmente naturales, los aceites esenciales son soluciones potentes que hay que manipular con precaución. Usar demasiados aceites a la vez durante demasiado tiempo podría ser tóxico para el cuerpo. Por lo tanto, a veces lo más recomendable es abordar cada problema individualmente. Aunque no debes confudnir esto con un consejo médico (que siempre debe ser dado por profesionales y valorando cada caso particular), normalmente es recomendable empezar a tratar el problema más urgente, dejando 10 días de pausa entre cada tratamiento.

¡Evidentemente! De hecho este es un tema tan importante que hemos hecho un apartado dedicado a entender cómo elegir un aceite esencial de calidad. Un aceite esencial de mala calidad no tendrá ninguna eficacia y podría incluso ser nocivo para tu cuerpo.

La primera gran distinción se hace entre los aceites esenciales naturales y los sintéticos. Para que un aceite esencial sea eficaz y ofrezca las propiedades que predica, tiene que ser totalmente natural, sin ningún tipo de añadido.

Una vez hayamos encontrado un aceite esencial natural, la calidad dentro de esta categoría también puede variar muchísimo. Esto depende de dos grandes factores: la materia prima (la planta en sí: cómo es cultivada y cosechada) y la manera de extraer el aceite (existen varias metodologías). Para que un aceite esencial presente todos sus beneficios, estos dos factores tienen que ser irreprochables y el aceite esencial tiene que ser 100% puro y 100% natural. En Fenghi, trabajamos únicamente con la mejor materia prima y las mejores metodologías de extracción.

Los aceites esenciales pasan por un doble control llamado cromatografía gaseosa/espectrometría de masa (análisis GC/MS en inglés). Estas pruebas permiten sacar una fotografía perfecta del aceite esencial: se puede identificar qué tipo de moléculas contiene y en qué cantidades están presentes en el lote analizado. También se puede ver si la solución es pura (por ejemplo, se puede detectar si hay moléculas de síntesis) y si la planta presenta las propiedades esperadas. Comparando esta prueba con otras cromatografías, se puede ver en qué región, bajo qué clima e incluso sobre qué tipo de suelo ha crecido la planta.

En Fenghi, ponemos a tu disposición el resumen del análisis GC/MS en cada lote, para que puedas comprobar la calidad del producto que estás comprando, y ponemos el número de lote sobre nuestro packaging para que el seguimiento sea fácil de hacer.

¡Los hay! ¡Y muchos! La buena noticia es que estos estudios se están multiplicando. Cada año, hay más expertos, científicos, médicos y botánicos que se interesan por los aceites esenciales y la aromaterapia. Basta con echar un ojo a nuestra bibliografía para ver que es un campo que se investiga cada vez más.

Esto demuestra que, si bien los aceites esenciales forman parte de nuestra cultura desde hace siglos, no solo son cosa del pasado sino también del presente y del futuro. Cada vez entendemos mejor las plantas y perfeccionamos las maneras de extraer sus componentes, para crear aceites más puros, potentes y eficaces.

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