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Cómo elegir un aceite esencial de calidad terapéutica


A estas alturas, entiendes ya que hay muchos niveles de calidad dentro de los aceites esenciales, ¡y que hay muchas trampas en el camino! Si quieres usarlos en aromaterapia, no te queda otra: ¡tendrán que ser aceites de buena calidad!

Pero no te preocupes, en este apartado, te ayudamos a entender todo lo que necesitas que puedas comprar los productos de la más alta calidad. Entre otras cosas, te ayudaremos a entender el significado de cada sello y a “descifrar” cada etiqueta para que puedas comprar con total seguridad.



Aceites esenciales de buena calidad


Un aceite esencial de calidad terapéutica debe ser: quimiotipado, 100% natural, 100% puro y 100% completo. Veamos de qué se trata cada requerimiento:


Aceite esencial de calidad Quimiotipada


Ya vimos en el artículo anterior con profundidad la relevancia del Quimiotipo. Te recordamos simplemente que es imprescindible conocerlo para poder hacer un uso adecuado del aceite esencial (definiendo exactamente la acción terapéutica) y también, para utilizarlo de manera segura.


Aceite esencial 100% natural


Un producto 100% natural no puede contener productos sintéticos. Puede parecer obvio, pero hay muchos aceites esenciales que son sintéticos y que, por lo tanto, no tienen ninguna acción terapéutica e incluso pueden ser peligrosos. También hay maneras mas insidiosas de encontrar moléculas sintéticas en el producto final. Por ejemplo, hay productores de lavanda que riegan su campo con moléculas aromáticas sintéticas antes de la cosecha para poder aumentar el rendimiento… Volvemos a lo de siempre: la ética en cada etapa de la cadena de producción es un factor determinante en la calidad final del producto.


Aceite 100% Puro


Hay muchos aceites esenciales que han sido modificados: pueden haber sido “deterpenados” o “rectificados” (para ser mejor tolerados por la piel, por ejemplo). También puede ser que se hayan aislado algunas moléculas (a menudo para venderlas por separado) o, como en la industria vinícola, que hayan sido “cortados” con otros aceites esenciales más baratos para aumentar las ganancias. Lógicamente, estas prácticas pueden modificar las propiedades del aceite esencial. Por eso, es imprescindible que compres siempre aceites que sean 100% puros si tienes la intención de utilizarlos en aromaterapia. Por supuesto, no hace falta ni decir que el producto final debe estar 100% libre de pesticidas.


Mejor aceites esenciales 100% completos


También es improtante que te asegures de que tu aceite esencial es 100% íntegro: como vimos cuando te explicamos los diferentes métodos de destilación, siempre existe la tentación para el destilador de reducir el tiempo de destilación para procesar más lotes al día y aumentar así su productividad. Si queremos aceites esenciales de calidad terapéutica, hay que acabar el ciclo completo (integral) de destilación. Esto es imprescindible para poder extraer la totalidad de los ingredientes activos de la planta (en la jerga, se llaman fracciones de cabeza y fracciones de cola). Si no se respeta la totalidad del ciclo de destilación, el aceite no será 100% íntegro (estará incompleto), y te perderás muchas propiedades terapéuticas del aceite esencial.


Toda la planta y solo la planta!


En resumen, respetar estos criterios representa un gran esfuerzo para los productores ya que les obliga a renunciar a prácticas que les permitirían aumentar su productividad. En consecuencia, el precio de los aceites esenciales Quimiotipados, 100 % puros, 100% naturales y 100% íntegros serán siempre algo más caros. Sin embargo, es absolutamente imprescindible optar siempre por aceites esenciales de esta calidad: un aceite esencial debe contener todos los componentes aromáticos de la planta y… ¡nada más que eso!

Así, la euro-hoja certifica que los productos han sido elaborados ecológicamente, sin necesidad de conocer los logotipos de las certificaciones específicas de cada país. En este sentido, tiene un efecto positivo: ofrece una garantía de trazabilidad insuperable en nuestro rumbo, ya que cada eslabón de la cadena productiva debe estar certificado. Sería muy difícil garantizar la calidad y la pureza de productos que a menudo vienen de países en desarrollo si no tuviéramos esta certificación.

Dicho esto, es muy importante que te fijes de dónde viene el certificado y que te asegures que quien lo emite es una organización legítima para hacerlo. Aunque quizás cueste creerlo, hay productores o distribuidores que se "inventan" sus propias certificaciones. Es decir, que se auto-otorgan una certificación creada por ellos mismos. Puedes imaginarte por qué puede ser problemático esto. Es importante que el certificado haya sido otorgado por una entidad independiente y que no tiene ningún interés en la empresa que recibe el certificado.

El origen geográfico: donde crece la planta es un importante determinante en la calidad del aceite esencial. Para saber más acerca de las mejores regiones de producción para cada aceite esencial en nuestro sección destinada a la destilación aceites esenciales

El nombre botánico de la planta: ¡para todos los que estudiaron latín en el colegio esto os será fácil! Para los más curiosos, podéis saber más acerca de los nombres y las familias de aceites botánicos de Fenghi. A grandes rasgos, el nombre botánico es el nombre científico de la planta. Es más preciso en cuanto a la familia botánica y a su variedad.

La parte de la planta que se usa: ya vimos que los componentes de los aceites esenciales de una misma planta podían variar según la parte de la planta que se destila (la hija, la rama, la flor, etc.). 

El Quimiotipo: Si es que está quimiotipado el aceite, por supuesto! 

Las moléculas principales: El número de lote y la fecha de caducidad.

Los "tests" en laboratorios todos los tipos de aceites esenciales


La información más importante para garantizar la calidad de un aceite esencial se obtiene a través de varios tests o análisis que se realizan en laboratorios especializados.

 

Hay tres controles de calidad que se deberían hacer: En primer lugar, está el control organoléptico. Este consiste en hacer una valoración cualitativa del aceite esencial. Cada aceite esencial es único, y se puede identificar a través de su textura, color y olor. En segundo lugar, está la determinación de los índices físicos y químicos. Esta nos permite conocer la densidad, el poder de refracción, el poder rotatorio, el punto de inflamación, etc.

 

Por último, está el tercer test (que es también el más importante): la cromatografía. Si te interesa, te explicamos lo que es en el siguiente apartado.

 


La cromatografía


La cromatografía es el análisis más importante que se le puede hacer a un aceite esencial. No hay que olvidar que un aceite esencial es un producto natural y, por lo tanto, variable. Como en el caso del vino, por mucho que se hayan respetado las mejores prácticas a nivel de cultivo y destilación, un aceite esencial puede variar de un año a otro, dependiendo de las cosechas y de una multitud de otros factores.

 

La cromatografía de los aceites es la única manera de conocer exactamente los detalles del producto destilado. Esta metodología permite separar las moléculas de una mezcla más o menos compleja para poder analizarlas. Así, nos indica qué cantidad y qué tipo de moléculas están presentes en el aceite esencial analizado.

 

Es extremadamente útil para determinar el perfil de forma rigurosa y científica y para poder certificar que el aceite es un aceite esencial completo, de calidad, y con todas las propiedades que le son propias. Para saber más acerca de la cromatografía puedes ir a nuestra sección dentro de la tienda online.

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