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Las Grandes Familias Bioquímicas

Tal y como hemos podido ver antes, los aceites esenciales pueden llegar a ser muy distintos entre sí, tanto a nivel físico (colores y aromas), como a nivel químico, ya que sus composiciones bioquímicas son fundamentalmente distintas y, además, extremadamente variadas debido al elevado número de compuestos.

A pesar de ello, la comunidad científica ha clasificado los aceites esenciales en grandes familias, basándose en sus características bioquímicas comunes. Si cogemos como ejemplo el aceite esencial de clavo de especias y el de ajedrea de montaña podremos ver que ambos forman parte de la misma familia bioquímica: los fenoles. Son dos aceites esenciales con propiedades antiinfecciosas y que además aportan un efecto estimulante sobre el organismo. Aún así sus componentes principales son diferentes: el aceite esencial del clavo contiene una mayoría de eugenol, mientras que el aceite esencial de ajedrea tiene como componente mayoritario el carvacrol.

Fenol

Eugenol

Carvacrol

El Fenol y sus derivados

Como podemos ver en la imagen a la derecha, el eugenol y el carvacrol contienen un fenol en su estructura química, es decir, un anillo cíclico con un grupo alcohol (-OH). Al tener una estructura química común, es normal que tengan propiedades biológicas similares.

La proporción de cada molécula en la composición total del aceite esencial también es relevante. La molécula principal puede ser la más abundante, como es el caso del aceite esencial de clavo de especias, que tiene aproximadamente un 82% de eugenol, o puede estar presente en proporciones más equilibradas, como es el caso del aceite esencial de ajedrea, que suele contener un 45% de carvacrol.

Antes de empezar con la explicación de las grandes familias bioquímicas, debemos hacer primero una breve explicación sobre el trabajo de los grandes maestros de la aromaterapia como Claude Vincent, Jean Valnet o Pierre Franchomme. El cuadro de Pierre Franchomme (L’aromathérapie exactement, Pierre Franchomme, Ediciones Roger Jollois, 2001) sintetiza los distintos estudios realizados por sus predecesores, y sirve en la actualidad como referencia para categorizar las moléculas aromáticas según su referencial eléctrica y su familia química.

El concepto bioelectrónico

 

Como parte de su trabajo durante la década de los 50, el ingeniero Louis Claude Vincent se vio confrontado con problemas vinculados con la calidad del agua. Observó que el crecimiento de ciertos microorganismos estaba vinculado al pH del agua (pH siendo el Potencial de Hidrógeno, una medida para determinar el grado de alcalinidad o acidez de una disolución).

Expandió sus descubrimientos a otros medios líquidos, estudiando los valores biofísicos de la sangre, la saliva o la orina, con el fin de intentar averiguar el estado de salud de un individuo. Su idea fue intentar determinar un estado pre-cancerígeno, con el fin de poder detectar la enfermedad a tiempo, y evitar así su aparición.

Según Vincent, los 3 factores biofísicos fundamentales son:

  • El grado de acidez o basicidad (pH), que puede variar de 0 a 14.
  • La oxidación del medio (rH2), que se mide de 0 a 42.
  • La resistividad, ρ (rho). Esta puede variar de manera considerable, desde 0 a varios miles de ohms por centímetro (Ω*cm).

 

Posteriormente, Vincent construyó un gráfico con las 4 propiedades: ácido, alcalino, oxidante y reductor. El resultado, junto con las patologías más frecuentes que se pueden originar en cada estado, se resumen con el siguiente gráfico:

Como podemos ver obtenemos 4 zonas distintas:

  • Medio ácido-reductor: propensión a algunas meningitis y estados depresivos.
  • Medio alcalino-reductor: favorable a infecciones microbianas.
  • Medio ácido-oxidante: enfermedades infantiles, neumonía, poliomielitis, tuberculosis.
  • Medio alcalino-oxidante: cánceres, leucemias, trombosis, infartos, esclerosis múltiple.

El ser humano moderno tiende hacia la oxidación, la alcalización y la disminución de la resistividad.  

Esta deriva hacia la parte superior derecha del gráfico es preocupante, pero afortunadamente los aceites esenciales son un buen corrector:

  1. Sus propiedades acidificantes corrigen la alcalización, sirviendo como potentes antimicrobianos.
  2. Son capaces de luchar contra la oxidación celular (antioxidantes)
  3. Tienen una resistividad muy importante (llegando a los varios miles de ohms por centímetro), y por lo tanto, aumentan la resistividad del organismo, oponiéndose a la difusión de las toxinas.

Por lo tanto, los aceites esenciales tienen medidas bioelectrónicas que los sitúan en el terreno de la fuerza vital (el cuadrante inferior izquierdo, en medio ácido alcalino). De manera general, tienen un pH relativamente ácido además de una elevada resistividad:

Aceite Esencial pH Resistividad (ohm*cm)

Clavo de Especias

6,7

4000

Menta Piperita

6

3000

Lavanda Fina

5

2800

Un buen ejemplo de las propiedades que resultan de tener un pH ácido combinado con una elevada resistividad se puede encontrar en el siguiente experimento realizado por Cavel.

Se utilizaron varios aceites esenciales para intentar esterilizar un litro de agua residual proveniente de una fosa séptica, a la que se había añadido trozos de carne. La cantidad de cada aceite esencial necesaria para conseguir la esterilización se puede ver resumida en el siguiente cuadro:

Aceite Esencial Cantidad (ml)

Tomillo Vulgar

0,7

Orégano Vulgar

1

Clavo de Especias

2

Menta Piperita

2

Romero

4,3

Lavanda Fina

5

En cambio, hicieron falta 5,6 ml de fenol de origen mineral (del alquitrán) para llegar a los mismos resultados.

En resumen, algunos aceites esenciales van a permitir pasar del terreno alcalino-oxidado a la neutralidad mediante el aporte de protones (acidificación) y electrones (reducción), resultando en una mejora del bienestar.

El Referencial Eléctrico

 

Pierre Franchomme fue quien consiguió a clasificar las diferentes familias químicas siguiendo los factores bioelectrónicos de Claude Vincent.

Estudió el comportamiento eléctrico de las moléculas aromáticas juntamente con su polaridad, y las clasificó según si eran fuertemente negativas o positivas, según si presentaban un exceso o un déficit de electrones. En caso de tener un exceso, cedían electrones, mientras que si presentaban un déficit, los recibían.

De esta manera, una molécula negativa presenta un exceso de electrones, que pueden ser cedidos a otra que los acepta. Las moléculas que ceden electrones se llaman reductores, ya que al ceder estas cargas negativas van a reducir el número de oxidación de la molécula que los acepta. De la misma forma, las moléculas que aceptan electrones se denominan oxidantes.

 

 

Estos conceptos se pueden visualizar con la ayuda de las siguientes animaciones:

En esta segunda animación podemos ver como el carácter ácido de ciertas moléculas que se encuentran en los aceites esenciales también nos ayudan, ya que consiguen que volvamos a un pH neutro. Se observa como un elemento alcalino (B-) captura un protón (H, en la molécula de cinamaldehído), neutralizándose de esta manera.

En esta animación podemos observar como un átomo de aceite esencial actúa de reductor, cediendo un electrón a un elemento más oxidado que él. De esta manera, el átomo oxidado vuelve hacia el equilibrio.

Según Pierre Franchomme se puede aplicarla siguiente regla: “como menos oxidada esté una molécula, más carga positiva va a tener, e inversamente, como más oxidada esté (por ganancia de electrones o por pérdida de hidrógeno), más carga negativa va a tener”.

Según estos principios consiguió clasificar las moléculas en dos grandes categorías electrónicas utilizando el concepto BEV (Bioelectrónico de Louis Claude Vincent).

Para poder finalizar su clasificación, determinó la polaridad de las moléculas, lo que permitió clasificarlas según su solubilidad en agua. El agua, al ser polar, va a ser un buen disolvente para sustancias que se le asemejan (es decir, también polares). A la izquierda del gráfico se van a encontrar las moléculas polares (hidrofílicas), como por ejemplo los alcoholes y los aldehídos. A la derecha vamos a encontrar las moléculas apolares (hidrofóbicas), que incluyen los monoterpenos y los sesquiterpenos, que no se van a disolver fácilmente en agua.

En conclusión, el referencial eléctrico de los aceites esenciales se basa en el carácter oxidante o reductor de la molécula, juntamente con su polaridad (y por lo tanto su solubilidad en agua). Aplicando estos conceptos a cada familia molecular vamos a ver que cada una ocupa un sitio determinado en el gráfico de Franchomme, lo que nos permite identificar las características generales de cualquier aceite esencial de manera rápida si conocemos su composición. El referencial eléctrico se ha establecido en los países francófonos como un gráfico esencial en los tratados de aromaterapia y aceites esenciales.

Las grandes familias bioquímicas: Los terpenos y sus derivados

Los terpenos y sus derivados son la familia de moléculas más comunes dentro de los aceites esenciales y por lo tanto, es normal que su presencia también sea ubicua en el reino vegetal. De alguna manera nos estamos “bañando” en un océano de terpenos, ya que, según algunos estudios, la cantidad de terpenos emitidos por los bosques de coníferas se aproxima a los mil millones de toneladas (Römp, 1995). Sea cual sea la cantidad emitida en el aire, los terpenos y sus derivados representan más del 90% de los constituyentes de los aceites esenciales.

Los principales derivados terpénicos son aquellos que resultan de la oxidación (alcoholes, fenoles, cetonas, óxidos, esteres y aldehídos). En el siguiente cuadro podemos ver un resumen de las principales familias terpénicas:

En esta sección, vamos a dividir las familias bioquímicas según el paradigma de Franchomme:

Aceites Esenciales Tonificantes Aceites Esenciales Calmantes

Fenoles y cinamaldehído

Sesquiterpenos

Monoterpenoles

Ésteres

Sesquiterpenoles

Cetonas

Óxidos

Lactones

Éteres

Coumarinas

Monoterpenos

Aldehídos

 

Los Aceites Esenciales Tonificantes

Fenoles y Cinamaldehído

 

Los Fenoles: ¡Unos super alcoholes con propiedades antiinfecciosas extraordinarias!

Los fenoles forman parte de las moléculas más efectivas que se pueden utilizar en la aromaterapia. Son unos potentes antiinfecciosos debido a su gran acción bactericida, fungicida y antiparasitaria. Está demostrado que también son capaces de destruir diversos virus, evitando así las infecciones.

Entre sus mecanismos de acción podemos encontrar:

  1. Desnaturalización de las proteínas y disolución de la capa lipídica bacteriana, debido al ataque directo de las moléculas aromáticas.
  2. Activación de los sistemas psico-neuro-endocrino-inmunitarios, ayudando así a que sea el propio individuo quien combata los patógenos.
  3. Impiden el desarrollo de los elementos infecciosos creando condiciones biofísicas y bioeléctricas desfavorables en su desarrollo.

Algunas de sus otras propiedades son:

  • Tonificantes y estimulantes generales
  • Inmunoestimulantes
  • Tonificantes y estimulantes del sistema nervioso central
  • Eliminan las toxinas respetando la flora intestinal
  • Aumentan la positividad

Fenoles Principales: thymol, carvacrol, eugenol, australol, chavicol. De estos, los tres primeros son los mas importantes. El thymol y el carvacrol se encuentran en la definición bioquímica de ciertos tipos de tomillos, ajedreas y oréganos.

Aceites esenciales que contienen fenoles:

Ajowan, albahaca santa, canela, clavo, orégano, ajedrea, tomillo a timol, tomillo a borneol.

Contraindicaciones: 

Los fenoles son hepatotóxicos en caso de utilización prolongada (más de una semana). Además, pueden irritar la piel y las mucosas. Por lo tanto, su uso debe ser puntual, incluso en los adultos. Tampoco se debe superar una concentración superior al 5% de aceite esencial en aceite vegetal.

El uso en mujeres embarazadas y en niños está totalmente prohibido. Debido al riesgo hepatotóxico, también está prohibido su uso en las personas que sufren de patologías relacionadas con el hígado o que sufran de úlceras en el estómago. Los fenoles también se desaconsejan en a las personas epilépticas.

Su difusión en el aire se debe limitar y, por lo tanto, solamente se deben difuminar como componente minoritario de una mezcla de aceites esenciales.

¡Cuidado! Siempre se deben seguir rigurosamente las precauciones de uso y las recomendaciones con los aceites esenciales que contienen un elevado contenido de fenoles o aldehído cinámico. Esta ultima molécula se encuentra en el aceite esencial de corteza de canela (Cinnamomum verum, Cinnamomum cassia). La eficacidad terapéutica y las precauciones de uso son muy similares para ambos casos.

 

Monoterpenoles

Los Monoterpenoles comprenden un gran abanico de compuestos distintos. Muy eficaces y polivalentes, tienen una actividad antiinfecciosa un poco más moderada que los fenoles, pero tienen la ventaja de no ser tóxicos para el hígado o irritantes para la piel. Por lo tanto, se pueden recomendar en caso de necesitar un tratamiento a largo plazo y para los grupos en riesgo, como por ejemplo los niños o las personas mayores.

Son unos muy buenos inmunoestimulantes e intervienen en la corrección del pH de la persona sin cansarla.

Efectos Psíquicos:

En caso de cansancio o letargia, los Monoterpenoles agudizan la percepción del mundo exterior, la atención y la empatía. Equilibran el sistema nervioso y armonizan el espíritu. Parece ser que algunas moléculas como el linalol, el geraniol y el citronelol facilitan la adaptación del organismo a los cambios que surgen en su entorno (Wagner and Wiesenauer, 2003). Por ejemplo, podrían ayudar a regular la producción de las hormonas relacionadas con el estrés, facilitando la reducción de la irritabilidad. De la misma manera, podrían tener un efecto estimulante y tónico en caso de una bajada del estado anímico.

Monoterpenoles Principales: 

Linalool, citronelol, Geraniol, lavanduol, menthol, nerol, thujanol, anisol, borneol, cuminol, fenchol, gaiacol, myrtenol, piperitol, terpienol, transpinocarvol.

Aceites esenciales que contienen Monoterpenoles:

Albahaca exótica, Palo de Ho, Palo de Rosa, Cilantro, Geranio, Laurel noble, Lavanda, Neroli, Palmarosa, Naranjo amargo, Rosa, Tomillo con linalool, Tomillo con thujanol

Contraindicaciones:

Ninguna en particular, con excepción del mentol, que puede desencadenar espasmos respiratorios en los bebés. El mentol no debe de ser utilizado en los niños de menos de 6 años ni en las mujeres embarazadas. Además, siempre deberá diluirse en aceites vegetales antes de usarse.

 

Sesquiterpenoles

Los sesquiterpenoles son moléculas de gran tamaño que aparecen en pequeñas cantidades en los aceites esenciales. Son moléculas que han perdido el carácter antiinfeccioso de los Monoterpenoles.

A rasgos generales, aumentan la positividad, tonifican y estimulan. Gracias a esto, compuestos como el viridiflorol y el cedrol ayudan a descongestionar el sistema circulatorio mientras que otros, como el santalol, tienen propiedades cardiotónicas.

Regulan el sistema inmunitario de manera lenta, estable y, por lo tanto, duradera y refuerzan las defensas naturales del organismo. También ayudan a equilibrar el sistema hormonal, como el sclareol por ejemplo, una molécula estrogen-like, es decir, parecida al estrógeno, lo que permite que consiga regular los problemas hormonales de la premenopausia.

Efectos Psíquicos:                                  

Los sesquiterpenoles reequilibran el sistema nervioso autónomo (aquél que regula y controla los órganos internos como el estómago, el corazón o los intestinos). Actúa favoreciendo la interacción ortosimpática (que despierta y dinamiza) o la parasimpática (que tranquiliza).

Ayudan a rebajar el estrés en el individuo, reduciendo el nerviosismo, la agresividad y favoreciendo el control de las emociones. También afectan positivamente en el equilibrio psíquico regulando los esteroides sexuales (las hormonas sexuales).

Sesquiterpenoles Principales:

Bisabolol, carotol, carveol, cedrol, daucol, elemol, globulol, nerolidol, patchoulol, salviol, santalol, sclareol, spathulenol, viridiflorol.

Aceites esenciales que contienen Sesquiterpenoles:

Están presentes en un elevado número de aceites esenciales, pero en cantidades muy pequeñas.

Amyris, cedro de Virginia, enebro rojo, sándalo, zanahoria, elemí, niaouli ct nerolidol (¡80-90%!), Patchouli, salvia stenophylla, vetiver

Contraindicaciones:

Patologías hormonodependientes, como por ejemplo el cáncer.

Mujeres embarazadas y niños.

Óxidos

Los óxidos son compuestos muy estables, poco irritantes para la piel, y en general, poco tóxicos. En el mundo de los aceites esenciales existen dos tipos principales de óxidos: los monoterpénicos (que contienen 10 átomos de carbono) y los sesquiterpénicos (contienen 15 átomos de carbono).

El óxido más importante que podemos encontrar es sin duda el 1,8-cineol (también conocido bajo el nombre de eucaliptol) ya que es una de las moléculas más comunes en el mundo de la aromaterapia. Es relativamente fácil de reconocer por su olor fresco y medicinal, característico del eucaliptus. De esta manera, los aceites esenciales del Eucalyptus Globulus y del Eucalyptus Radiata contienen entre un 65% y un 80% de 1,8-cineol.

El Ravintsara, el Cajeput, el Niaouli QT Cineol, el Romero QT Cineol y el Laurel Noble también contienen elevadas cantidades de 1,8-cineol.

Los aceites esenciales que contienen mas de un 30% de 1,8-cineol son fuertemente mucolíticos y expectorantes, lo que los convierte en excelentes descongestionantes broncopulmonares (estimulan las glándulas a mucina y la actividad cilio motriz de la mucosa bronquial).

El 1,8-cineol: ¡tu aliado en el campo psíquico!

Un estudio realizado por Moss y Oliver demostró por primera vez una correlación positiva entre el aumento del rendimiento cognitivo y el nivel de 1,8-cineol en la sangre. Durante el estudio, se utilizaron 20 voluntarios sanos y se les pidió que realizaran una prueba de substracción además de varias tareas que implicaban el procesamiento de información visual. Los voluntarios se encontraban en una cabina difundida con aceite esencial de romero. Los resultados de las varias pruebas fueron procesados junto con los niveles de 1,8-cineol en sangre.

Después de analizar los resultados se llegó a la conclusión de que el rendimiento cognitivo está afectado de forma significativa por la concentración de 1,8-cineol, observándose una mejora en el rendimiento en concentraciones más elevadas. Además, tanto la velocidad como la exactitud de las respuestas mejoró de forma lineal a medida que la concentración de 1,8-cineol en sangre aumentaba.

El posible mecanismo de acción del 1,8-cineol propuesto por los investigadores es que este compuesto evita la descomposición de la acetilcolina, un neurotransmisor.  

Fenoles Metiléteres

Unos antiespasmódicos extraordinarios

Los fenoles metil éteres (como por ejemplo el chavicol metil éter o el para-anol metil éter) derivan de los fenoles, pero han perdido su dermocausticidad (por lo tanto, se pueden utilizar de manera tópica). De esta forma, son unos antiespasmódicos, analgésicos y antiinflamatorios muy potentes. Los aceites esenciales que contienen esta familia de compuestos son tonificantes en el plano energético (provocando un efecto de recarga) si se utilizan en dosis pequeñas, pero hay que tener cuidado si se utilizan dosis elevadas, ya que se puede producir el efecto contrario.

Su acción antiespasmódica se concentra sobre los sitios gástricos, entéricos, cólicos y genito-urinarios. Son eficaces en casos de dolores intestinales, menstruaciones dolorosas… Sus actividades analgésicas y antiinflamatorias convierten a los fenoles metil éteres en una familia de compuestos interesantes en tratar patologías reumatológicas.

Además, algunos aceites esenciales con un elevado contenido de fenoles metil éteres tiene algunas propiedades particulares: 

  • El cavicol metil éter (también conocido por los nombres de Cavicol ME, metilcavicol o estragol) es antialérgico.
  • El aceite esencial de Artemisia dracunculus (estragón) por vía oral se ha convertido en un remedio clásico para aliviar a los pacientes que padecen de reacciones alérgicas.

Esta familia de compuestos también presenta propiedades antiinfecciosas. Esto significa que pueden neutralizar muy rápidamente una flora bacteriana patógena.

Modo de uso: 

  • Prohibido su uso en pacientes con cáncer.
  • Uso desaconsejable en mujeres embarazadas y para niños.
  • Para beneficiarse de las propiedades antiespasmódicas: diluir hasta una concentración del 10% en volumen antes de cualquier aplicación cutánea destinada a cubrir una zona extensa. En caso de desear una aplicación mas localizada se puede aumentar la concentración hasta el 20%.

Monoterpenos

La fuerza original de la planta

Los monoterpenos (moléculas compuestas por un esqueleto de diez carbonos) forman junto con los sesquiterpenos (esqueleto de 15 carbonos) una clase de hidrocarburos llamada terpenos. Los terpenos se encuentran en gran cantidad de plantas, como por ejemplo en los coníferos o las plantas cítricas, que los producen de forma natural, y son unos componentes importantes de sus aceites esenciales. Al polimerizar fácilmente, los terpenos tienen tendencia a reorganizarse en nuevas configuraciones espaciales, lo que provoca que sus actividades biológicas varíen. Es por esta razón que los aceites esenciales que contienen terpenos deben alejarse de cualquier fuente de luz, calor o aire.

El alto contenido de monoterpenos en las plantas se traduce en una emisión en la atmósfera por parte de estas plantas. En lugares como los bosques de coníferos, la cantidad de Monoterpenos emitidos es tan grande que puede tener influencias extremadamente variadas: formación de nubes y precipitaciones, propagación de incendios, y mejoras de salud a través de “baños de bosque” (Shinrin Yoku). Podemos encontrar los Monoterpenos en mas de 2000 plantas repartidas en 60 familias distintas.

Propiedades biológicas de los Monoterpenos:

¿Has pensado alguna vez en porqué el pino y el limón se encontraban en un gran número de ambientadores? Sus olores frescos gustan evidentemente a la mayoría, pero también tienen propiedades tonificantes, son estimulantes y son unos buenos antisépticos en difusión.

Su interés también deriva de su acción cortison-like. Esto implica que tienen efectos antiinflamatorios debido a su semejanza al cortisol, que es la hormona liberada por el organismo en caso de inflamaciones. Los aceites esenciales que provienen de los pinos, abetos, cipreses y las píceas contienen estas moléculas.

Los Monoterpenos son inmunoestimulantes, es decir, ayudan a regular el sistema inmunitario. Son también unos buenos descongestionantes y expectorantes balsámicos del aparato respiratorio. Los pinenos actúan de manera poco agresiva pero profunda en caso de bronquitis.

Contraindicaciones:

Algunas moléculas (el para-cimeno y el pineno) son dermocáusticos, y por lo tanto se debe evitar su contacto directo con la piel.

Los aceites esenciales de trementina y de las ramas de enebro son nefrotóxicos.

Se desaconseja su uso en niños y en aquellas personas que sufren de cáncer debido a sus propiedades hormone-like.

 

Los Aceites Esenciales Calmantes

Sesquiterpenos

Esteres

Los ésteres: ¡aumentan la sensación de bienestar y la calma interior!

Los ésteres son el producto de la reacción entre ácidos y alcoholes. Al combinarse estos dos, forman ésteres por separación de las moléculas de agua.  

Alcohol + Acido = Ester + Agua.

Por ejemplo, el acetato de linalilo, que es el principal constituyente del aceite esencial de lavanda, se deriva de lo siguiente:

Linalol + Ácido acético = Acetato de linalilo + Agua

Son muy fáciles de identificar: tienen el sufijo «ato» de «ilo»: salicitato de metilo, angelato de isobutilo, acetato de linalilo

Estas sustancias suelen tener un olor agradable, generalmente afrutado o floral. No hay grandes diferencias entre los esteres monoterpenicos y los esteres sesquiterpenicos.  

Propiedades:

Los esteres son unos excelentes antiespasmódicos y antiinflamatorios. Son calmantes y sedantes. Reequilibran el sistema nervioso y regulan las arritmias.  

Son unas herramientas imprescindibles para combatir las agresiones de la vida moderna, especialmente las que están vinculadas al estrés y a nuestro ritmo de vida frenético.  

  • +++ Acción negativante
  • +++ Antiespasmódico
  • +++ Calmante y sedante
  • +++ Hipotensor
  • +++ Antiinflamatorio

+++ Analgésico    

Aceites esenciales que contienen Ésteres:

  • Jara
  • Laurel Noble
  • Lavanda
  • Lavandin
  • Manzanilla Romana
  • Palmarosa
  • Picea Negra
  • Rosa de Damasco
  • Siempreviva Amarilla

Contraindicaciones:

Los ésteres no tienen toxicidad en dosis fisiológicas. En general son bien tolerados.

Sin embargo, el Aceite esencial de Gaulteria está contraindicado por vía oral en personas alérgicas a la aspirina, ya que está compuesto de Salicilato de metilo al 99%.

Al revés, si cogemos el ejemplo de la Lavanda, que también tiene Esteres como constituyentes principales, es el aceite esencial mas famoso en el mundo, con un espectro de acción muy amplio (actúa contra un sinfín de problemas tales como quemaduras, fiebre, catarros, angustia, etc…) y no tiene ningún efecto segundario conocido.

Cetonas

Lactonas

Coumarinas

Aldehídos